Guía de preparación · verificada a 17 de julio de 2026

Cómo entrenar para el
Camino de Santiago.

Un plan progresivo de ocho semanas construido sobre lo que de verdad dicen las fuentes oficiales — la web del Camino de la Xunta, la Organización Mundial de la Salud, los podólogos colegiados y la cardiología española —, sin mitos de foro ni recetas milagro.

  • 4-5 km/h de ritmo medio a pie, según la Xunta
  • 530.987 Compostelas en 2025, récord histórico
  • 74 % de peregrinos con ampollas, según los podólogos
  • 8 semanas de plan progresivo editorial
01 — El punto de partida

Lo que el Camino exige de verdad.

En 2025 llegaron a Santiago 530.987 peregrinos, tercer récord consecutivo y un 6,4 % más que los 499.239 de 2024, según la serie de la Oficina del Peregrino. La cifra tranquiliza y a la vez avisa: el Camino es una prueba de resistencia disfrazada de paseo, y quien lo trata como un paseo suele pagarlo en los pies, en los tendones o en el ánimo.

Los números ayudan a dimensionarlo. La web oficial del Camino de Santiago de la Xunta de Galicia estima etapas de 25 a 30 kilómetros diarios — es el rango alto; nuestras guías de etapas trabajan con jornadas típicas de 20-25 kilómetros — a un ritmo medio de 4 a 5 kilómetros por hora: entre cinco y algo más de seis horas de marcha efectiva por etapa. Un día suelto así lo aguanta casi cualquiera. Lo que separa al peregrino preparado del que abandona es la acumulación: repetirlo mañana, y pasado, con la fatiga del día anterior en las piernas.

El escenario típico del debutante es Sarria, punto de partida del 30,5 % de los peregrinos en 2025 — 162.076 personas, según la Oficina del Peregrino —, porque desde allí se cumplen los 100 kilómetros continuos a pie que exige la Compostela, con la credencial sellada al inicio y al final de cada etapa. Cinco jornadas seguidas: justo el formato que conviene haber ensayado. Si aún estás decidiendo ruta, fechas y presupuesto, empieza por nuestra guía del Camino de Santiago por primera vez y por el desglose de cuánto cuesta el Camino; esta guía se ocupa de que tu cuerpo llegue a la salida.

¿Cuándo empezar? La web oficial del Camino de la Xunta pide comenzar el entrenamiento algunos meses antes, adaptando la planificación a la condición física de cada persona y evitando objetivos rígidos e inamovibles que exijan esfuerzos sobrehumanos. Y hay un motivo de calendario: 2026 no es Año Santo, pero la Puerta Santa se abre el 31 de diciembre de 2026 — quien entrene este otoño se está preparando para el año grande. Todo lo verificado sobre el jubileo, en nuestra guía del Xacobeo 2027.

02 — Antes de empezar

Tu punto de partida físico y el médico.

Antes de hablar de kilómetros conviene mirar el suelo del que partes. Las directrices de actividad física de la Organización Mundial de la Salud de 2020 fijan para los adultos de 18 a 64 años «un mínimo de entre 150 y 300 minutos de actividad física aeróbica de intensidad moderada, o bien un mínimo de entre 75 y 150 minutos de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa» a la semana, más fortalecimiento muscular de todos los grandes grupos musculares dos o más días. Si ya cumples ese mínimo, el plan de ocho semanas te llevará con margen a jornadas de 20-25 kilómetros. Si no, empieza antes y sube más despacio: el principio rector de las directrices es la progresión gradual.

¿Y el médico? Los supuestos con respaldo verificado son tres. La Fundación Española del Corazón recomienda un reconocimiento predeportivo a quien inicia la práctica de ejercicio, que «debe incluir al menos una historia clínica, una buena exploración física y un electrocardiograma», con prueba de esfuerzo a partir de los 35 años. La misma fundación aconseja a las personas con enfermedades crónicas consultar con su médico antes de aumentar la actividad física. Y la web oficial del Camino de la Xunta recomienda un reconocimiento médico previo a las personas mayores con alguna patología, para determinar la idoneidad del plan y el nivel de esfuerzo aconsejable. Si te reconoces en cualquiera de los tres, la primera etapa de tu entrenamiento es una consulta.

03 — El plan

Ocho semanas, cuatro fases.

Seamos honestos con lo que es esto: no existe ningún plan oficial de entrenamiento del Camino. Lo que existe es una progresión recomendada por la web oficial de la Xunta — de paseos llanos a marchas con mochila — y el aval científico de la OMS a la progresión gradual. El formato de ocho semanas es nuestro marco editorial para ordenar ambas cosas, orientativo y adaptable, nunca una prescripción.

Fase Cuándo Qué se entrena De dónde sale
Base Semanas 1 y 2 Paseos cortos en terreno llano, a ritmo cómodo, varios días por semana. El objetivo todavía no es la distancia: es convertir el paseo en rutina. Es el punto de arranque que describe la web oficial del Camino de la Xunta: empezar con caminatas cortas y llanas.
Volumen Semanas 3 y 4 Aumentar los kilómetros de forma progresiva y empezar a variar el firme. Si aún no haces trabajo de fuerza, es el momento de incorporarlo. La Xunta pide sumar kilómetros poco a poco y cambiar de terreno; la OMS recomienda fuerza para los grandes grupos musculares dos o más días por semana.
Desnivel Semanas 5 y 6 Salidas al campo con subidas y bajadas. Las bajadas cuentan tanto como las subidas: son las que ponen a prueba rodillas y dedos. Fase descrita por la web oficial del Camino de la Xunta: incorporar salidas con tramos en ascenso y en descenso.
Simulación Semanas 7 y 8 Marchas largas con la mochila cargada y, si el calendario lo permite, dos jornadas seguidas en fin de semana para ensayar la acumulación. La fase final que recomienda la Xunta es caminar con la mochila cargada; encadenar dos días consecutivos es criterio editorial para simular el Camino real.

Elaboración propia sobre la progresión de entrenamiento publicada en la web oficial del Camino de Santiago (Xunta de Galicia) y las directrices de actividad física de la OMS 2020.

Cómo saber si vas bien

El examen final no es una cifra en el reloj: es la sensación al acabar la fase de simulación. Si en la semana ocho puedes caminar una jornada larga con la mochila cargada y levantarte al día siguiente con ganas de repetir, estás listo para el formato real del Camino. Si la segunda jornada se hace un muro, no adelantes el viaje: alarga la fase de volumen. La Xunta insiste en lo mismo desde el otro extremo: los objetivos rígidos e inamovibles son justo lo que hay que evitar.

¿Y si llego sin haber entrenado?

Ocurre, y la recomendación oficial existe porque ocurre: a quien se presenta sin preparación, la web del Camino de la Xunta le aconseja minimizar los esfuerzos en las primeras etapas y aumentar la intensidad de forma gradual — etapas más cortas, ritmo conservador, cero heroicidades la primera semana. La misma fuente subraya el calentamiento y los estiramientos antes de cada etapa, con mención específica al tendón de Aquiles, siempre con intensidad progresiva: un hábito de cinco minutos que el tendón agradece cada mañana.

04 — El equipo

Entrena con tu equipo definitivo.

La regla más rentable de toda la preparación cabe en una frase: al Camino no se lleva nada a estrenar. La web oficial de la Xunta lo dice sin rodeos — botas de trekking o montaña con suela dura, ya usadas y adaptadas a los pies, porque el calzado nuevo provoca rozaduras y ampollas — y el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos lo remata: calzado de trekking «ya usado, con suela amortiguadora de más altura en el talón que en el antepié», sin desgaste ni deformación. El plan de ocho semanas resuelve esto solo — cada salida es también rodaje del calzado — con una condición: entrena con el par exacto que vayas a llevar.

¿Bota o zapatilla? Depende del tobillo, del peso de la mochila y de la estación; hemos comparado las dos familias en nuestras guías de zapatillas de trail running y de botas de trekking de media caña; para el caso concreto del Camino, la comparativa de calzado para el Camino de Santiago zanja la duda con el criterio de los podólogos, y la doctrina del rodaje vale para todas las opciones. Los podólogos añaden una recomendación menos conocida: un estudio biomecánico de la marcha, realizado por un podólogo antes de iniciar el Camino y hecho con el calzado que se va a utilizar; de ahí salen, cuando hacen falta, las plantillas personalizadas que protegen frente a ampollas.

La segunda pieza del ensayo general es la mochila cargada, que la Xunta sitúa en la fase final del entrenamiento: caminar con el peso real, no con una mochila simbólica. Cuánto debe pesar lo tratamos en la ficha de peso de la mochila para el Camino, y qué meter dentro, en la guía de qué llevar al Camino en verano. Para el plan basta el principio: las dos últimas semanas, tu mochila y tú ya tenéis que ser la misma persona.

05 — Los pies

Ampollas: prevención con evidencia.

La estadística más elocuente del Camino no habla de kilómetros sino de piel: según el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, el 74 % de los peregrinos que realizan el Camino de Santiago presenta alguna lesión ampollosa en el pie. Tres de cada cuatro. La buena noticia: la prevención está bien descrita por los profesionales y no exige comprar nada exótico.

La receta podológica empieza por los calcetines: «técnicos y de algodón sin costuras» y, sobre todo, siempre secos, porque la humedad favorece ampollas y hongos; de ahí llevar varios pares y cambiarlos a mitad del trayecto si hace falta. La humedad se controla con polvos astringentes y con vaselina o lubricante en las zonas de roce. El botiquín del pie que recomienda el Consejo cabe en un bolsillo: crema hidratante, vaselina pura o lubricante, antiséptico cutáneo, apósitos de segunda piel, fieltros o gasas y esparadrapo, y polvos astringentes. Todo se ensaya durante las marchas largas del plan, no el primer día en Sarria.

¿Y la ciencia? Tiene algo sorprendentemente barato que decir. Un ensayo aleatorizado publicado en Clinical Journal of Sport Medicine en 2016 — el Pre-TAPED II, con 128 corredores de ultramaratones por etapas de 250 kilómetros en desierto — encontró que el esparadrapo de papel aplicado en zonas propensas redujo las ampollas un 40 % (p<0,01; intervalo de confianza del 95 %: 28-52). Precisión obligada: es un estudio de ultrafondo, no de peregrinos — evidencia trasladable, no un ensayo del Camino. Si conoces tus puntos de roce, el esparadrapo de papel es probablemente el euro mejor invertido de la mochila.

Una excepción importante: si tienes diabetes o un pie de riesgo, las curas caseras no son para ti. Cualquier lesión en el pie, por pequeña que parezca, debe valorarla un podólogo o un médico — antes del Camino, la revisión; durante el Camino, la consulta ante la primera señal.

06 — Cuándo parar

Tendinitis, fascitis y señales de alarma.

Las dos lesiones estrella del peregrino comparten detonante, y es justo el que este plan desactiva. De la tendinitis de Aquiles, MedlinePlus — la enciclopedia médica de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos — señala como causa típica «un incremento repentino en la cantidad o intensidad de una actividad». Sus señas: dolor en el talón y a lo largo del tendón, con la zona adolorida y rígida por la mañana. El manejo inicial que describe la misma fuente es reducir la actividad y aplicar hielo 15-20 minutos, 2 o 3 veces al día — y paciencia, porque pueden pasar al menos 2 o 3 meses hasta que el dolor desaparezca. Más que todo el plan de entrenamiento: prevenir sale más barato.

La fascitis plantar tiene una firma reconocible: dolor en el talón que generalmente es peor por la mañana, al dar los primeros pasos. Entre sus factores de riesgo, MedlinePlus cita el aumento repentino de peso y los cambios en el nivel de actividad — el retrato robot de quien se cuelga la mochila sin preparación —, y su pronóstico impone respeto: «La mayoría de las personas se siente mejor en 6 a 18 meses». Si aparece cualquiera de los dos cuadros, la pauta es la misma: reposo relativo, hielo y consulta con un médico, fisioterapeuta o podólogo colegiado si el dolor persiste. Fármacos, aquí, no recomendamos ninguno: eso es terreno de tu médico.

Y hay señales que no admiten matices. La Fundación Española del Corazón indica suspender la actividad y consultar con el médico ante dolor o presión en el pecho, el cuello, los brazos o la mandíbula, o dificultad para respirar durante el ejercicio. Si ocurre en plena marcha — entrenando o en el Camino —, detente donde estés y, si los síntomas son intensos o no ceden, llama por teléfono al 112. Ninguna etapa, ninguna reserva de albergue y ningún calendario valen más que ese aviso.

07 — Circunstancias reales

Entrenar en llano, con calor o con poco tiempo.

Si vives donde no hay ni una cuesta

El Camino Francés no es alta montaña: son pendientes moderadas que se repiten un día tras otro. En una ciudad llana se simulan con escaleras, rampas, cinta con inclinación o repeticiones en el único desnivel del parque, y se compensan con la fuerza de piernas que la OMS recomienda al menos dos días por semana. Y conviene relativizar: lo decisivo no es el desnivel, sino acumular kilómetros en jornadas consecutivas con la mochila puesta — y eso se entrena igual en la meseta que en el Pirineo.

Si entrenas en verano

El calor cambia las reglas. El decálogo frente a las altas temperaturas del Ministerio de Sanidad — campaña de 2023 del plan nacional de prevención — recomienda beber agua o líquidos con frecuencia aunque no se sienta sed, evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas, y reducir la actividad física evitando el deporte al aire libre en las horas centrales del día; y recuerda los colectivos de mayor riesgo: personas mayores, mujeres gestantes, menores y personas con enfermedades crónicas. En pleno julio, la marcha larga del sábado se hace al amanecer o no se hace. Como referencia de fondo, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria fija la ingesta adecuada total de agua en 2 litros diarios para mujeres y 2,5 para hombres — incluida el agua de los alimentos, en torno al 20-30 % del total — y advierte de que esos valores solo valen para temperatura y actividad moderadas: ejercicio y calor aumentan las necesidades. Para tu caso — peso, horas de marcha, temperatura — usa nuestra calculadora de hidratación.

Si tu agenda solo da para lo justo

El plan admite compresión inteligente. Si entre semana solo llegas al mínimo de la OMS — los 150 a 300 minutos de actividad moderada —, protege las salidas largas del fin de semana, que son las que construyen la resistencia específica, y no te saltes las dos semanas finales con mochila. Mejor un plan modesto y cumplido que uno ambicioso y abandonado: lo que las fuentes avalan es la progresión, no el volumen.

08 — La edad

El Camino después de los 60: prudencia, no renuncia.

Si tienes más de 60 años y dudas, los datos responden antes que cualquier consejo: según los datos provisionales de la Oficina del Peregrino recopilados por la Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino, en 2025 llegaron a Santiago unos 197.152 peregrinos de entre 46 y 65 años y más de 57.000 mayores de 65. El Camino tiene una base sénior enorme, y no por casualidad: es un esfuerzo de resistencia moderada, no de potencia.

La preparación, eso sí, cambia de acento. Para los mayores de 65, la OMS recomienda «actividades físicas multicomponente variadas que den prioridad al equilibrio funcional y a un entrenamiento de fuerza de intensidad moderada o más elevada tres o más días a la semana para mejorar su capacidad funcional y evitar caídas»: el equilibrio y la fuerza pasan de complemento a protagonistas. Y la misma institución formula para los mayores el principio que gobierna esta guía entera: «Las personas mayores deben comenzar con pequeñas dosis de actividad física, para ir aumentando gradualmente su duración, frecuencia e intensidad».

La Fundación Española del Corazón baja esas ideas al día a día: caminar entre 30 minutos y una hora diaria — con pausas si no se puede del tirón —, calzado que sujete bien «para conseguir mayor estabilidad y evitar las caídas», calentar suavemente unos cinco minutos, no hacer ejercicio nada más comer — mejor esperar un par de horas — y evitar los exteriores con frío o calor extremos. Súmese lo dicho en la sección del médico: reconocimiento predeportivo, consulta si hay enfermedad crónica y, como recomienda la Xunta, reconocimiento médico para las personas mayores con alguna patología. Con esas casillas marcadas, la edad deja de ser argumento.

09 — Las herramientas

Pon números a tu plan.

Entrenar a ciegas es entrenar a medias. Estas cuatro herramientas de planificación convierten las referencias oficiales de esta guía — ritmo, desnivel, gasto energético e hidratación — en cifras aplicadas a tu etapa y a tu cuerpo.

Para estimar tiempos de etapa, la referencia clásica es la regla que el montañero escocés William W. Naismith, del Scottish Mountaineering Club, formuló en 1892: en versión métrica, 5 kilómetros por hora en llano más un minuto por cada 10 metros de ascenso — media hora extra por cada 300 metros de desnivel positivo. Nuestra calculadora de Naismith la aplica a cualquier etapa; y para saber a qué velocidad caminas tú de verdad, cronométrate en una salida con la calculadora de ritmo de marcha y compárate con los 4-5 kilómetros por hora que la Xunta da como media.

El gasto energético se estima con los valores MET del Compendium of Physical Activities, la referencia internacional que asigna a cada actividad un múltiplo del gasto en reposo. La tabla recoge los tres valores que interesan al peregrino; la conversión a calorías según tu peso y tus horas la hace la calculadora de calorías en ruta.

Actividad MET Código
Caminar en llano a paso moderado (4,5-5,5 km/h, superficie firme) 3,8 17190
Senderismo campo a través 6,0 17080
Marcha con mochila de día 7,8 17012

Fuente: Compendium of Physical Activities (categoría walking). Un MET es el gasto energético en reposo; caminar con mochila de día multiplica ese gasto casi por ocho.

¿Y en bicicleta?

El Camino ciclista es otra escala: la web oficial de la Xunta estima etapas de unos 60 a 100 kilómetros y, para principiantes, unos dos meses de entrenamiento previo — y la Compostela exige en bicicleta 200 kilómetros, el doble que a pie. Según los datos provisionales de la Oficina del Peregrino, algo más de 20.000 peregrinos llegaron pedaleando en 2025. El resto de la logística —rutas ciclables, alojamiento y transporte de la bici— está en nuestra guía del Camino en bici.

10 — Preguntas frecuentes

Las dudas típicas.

¿Cuánto hay que entrenar para el Camino de Santiago?

La web oficial de la Xunta recomienda empezar unos meses antes con caminatas progresivas: primero paseos cortos en llano, después más kilómetros con subidas y bajadas, y en la fase final marchas con la mochila cargada. Como base de salud, la OMS fija un mínimo de 150 a 300 minutos semanales de actividad moderada más fuerza dos días. Ocho semanas son un margen razonable para pasar de esa base a jornadas de 20-25 km en días consecutivos.

¿Puedo hacer el Camino sin entrenar?

Poder, se puede, pero se paga: el 74% de los peregrinos sufre ampollas según el Consejo General de Colegios de Podólogos, y el aumento brusco de actividad es el detonante típico de la tendinitis de Aquiles y la fascitis plantar. Si llegas sin preparación, la propia Xunta aconseja minimizar el esfuerzo en las primeras etapas y subir la intensidad gradualmente: etapas más cortas y ritmo conservador. Si vienes de una vida sedentaria, pasa antes por tu médico.

¿Cómo evito las ampollas en el Camino?

Con la receta de los podólogos: calzado ya usado (nunca a estrenar), calcetines técnicos sin costuras y siempre secos —cámbialos a mitad de etapa si hace falta— y control de la humedad con polvos astringentes y vaselina en zonas de roce. La ciencia añade una herramienta barata: en un ensayo aleatorizado publicado en Clinical Journal of Sport Medicine en 2016, el esparadrapo de papel aplicado en zonas propensas redujo las ampollas un 40%.

¿Cómo entreno si vivo en una zona llana?

El Camino Francés no es alta montaña: son pendientes moderadas que se repiten día tras día. En llano puedes simularlas con escaleras, rampas urbanas, cinta con inclinación o repeticiones en el único desnivel que tengas, y compensar con el trabajo de fuerza de piernas que la OMS recomienda al menos dos días por semana. Lo decisivo, en cualquier caso, es acumular kilómetros en jornadas consecutivas con la mochila puesta: eso sí se entrena en cualquier parte.

¿A partir de qué edad hay que tener especial cuidado?

No hay edad de corte: en 2025 más de 57.000 peregrinos mayores de 65 años llegaron a Santiago. La Fundación Española del Corazón recomienda un reconocimiento predeportivo —historia clínica, exploración física y electrocardiograma, con prueba de esfuerzo a partir de los 35 años— antes de empezar a hacer deporte, y aconseja a quien padece enfermedades crónicas consultar antes con su médico; la web oficial de la Xunta lo recomienda a personas mayores con alguna patología. Con luz verde médica y progresión gradual, la edad no es barrera.

¿Qué dolores obligan a parar durante el entrenamiento o el Camino?

Hay que distinguir agujetas de lesión. Dolor punzante en el talón con los primeros pasos de la mañana apunta a fascitis plantar; dolor y rigidez sobre el tendón, detrás del tobillo, a tendinitis de Aquiles: en ambos casos MedlinePlus aconseja reducir la actividad, aplicar hielo y consultar si persiste. Y ante dolor u opresión en pecho, cuello, brazos o mandíbula, o dificultad para respirar, detente de inmediato y busca atención médica: en emergencia, llama por teléfono al 112.

¿Cuánta agua hay que beber entrenando y en el Camino?

Como referencia general, la EFSA sitúa la ingesta adecuada total en 2 litros diarios para mujeres y 2,5 para hombres, incluida el agua de los alimentos. Caminando con calor necesitarás bastante más: el Ministerio de Sanidad recomienda beber agua con frecuencia sin esperar a tener sed y evitar alcohol, cafeína y bebidas muy azucaradas, además de no caminar en las horas centrales del día en verano. Nuestra calculadora de hidratación te da una estimación según peso, duración y temperatura.

Verificación E-E-A-T

Bibliografía y fuentes.

Cada recomendación de esta guía procede de una fuente oficial o sanitaria verificada: la web del Camino de la Xunta, las directrices OMS 2020, el Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, MedlinePlus, la Fundación Española del Corazón, el Ministerio de Sanidad, la EFSA y la Oficina del Peregrino. Los ensayos científicos se citan con su publicación y su alcance real; lo que es criterio editorial — como el formato de ocho semanas — se declara como tal.

  1. Institucional

    Necesidades de entrenamiento — preparación física y mental del peregrino · Web oficial del Camino de Santiago, Xunta de Galicia

    Ver recurso
  2. Institucional

    Estado físico recomendado para hacer el Camino · Web oficial del Camino de Santiago, Xunta de Galicia

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  3. Académica

    (2020) · Directrices de la OMS sobre actividad física y hábitos sedentarios (texto íntegro en español) · Organización Mundial de la Salud

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  4. Institucional

    Recomendaciones para el Camino de Santiago · Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos (CGCOP)

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  5. Académica

    (2016) · Ensayo aleatorizado Pre-TAPED II: esparadrapo de papel y prevención de ampollas en ultrafondo · Clinical Journal of Sport Medicine

    Estudio en ultramaratones por etapas de 250 km en desierto; evidencia trasladable al Camino, no realizada en peregrinos.

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  6. Académica

    Fascitis plantar — enciclopedia médica MedlinePlus · Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH)

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  7. Académica

    Tendinitis de Aquiles — enciclopedia médica MedlinePlus · Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (NIH)

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  8. Institucional

    El reconocimiento predeportivo: cuándo y por qué hacerlo · Fundación Española del Corazón

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  9. Institucional

    Ejercicio físico en personas mayores · Fundación Española del Corazón

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  10. Institucional

    (2023) · Decálogo de recomendaciones frente a las altas temperaturas (campaña 2023) · Ministerio de Sanidad

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  11. Académica

    (2010) · Scientific Opinion on Dietary Reference Values for water · Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA)

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  12. Académica

    Compendium of Physical Activities — categoría walking (códigos 17190, 17080 y 17012) · Compendium of Physical Activities

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  13. Institucional

    Estadísticas de peregrinaciones — serie de Compostelas y requisitos de la Compostela · Oficina de Acogida al Peregrino, Catedral de Santiago

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  14. Recurso web

    (2026) · Balance provisional 2025: desglose por edades y modo de peregrinación · Federación Española de Asociaciones de Amigos del Camino de Santiago

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