El Pico Villuercas, Risco de La Villuerca para el Geoparque, es el techo del Geoparque Mundial de la UNESCO Villuercas-Ibores-Jara. El Geoparque le da 1.601 m; el vértice geodésico Villuercas 1 del IGN marca 1.595 m en la base del pilar. La subida clásica arranca en la ermita del Humilladero, en el kilómetro 4 de la carretera EX-118 que sale de Guadalupe, y en esta ficha es una ida y vuelta de 19,9 km con alrededor de 1.000 m de desnivel acumulado, según nuestra estimación sobre el trazado. El itinerario geológico oficial del Geoparque da 11 km solo de ida y unas 5 horas, porque sale del pueblo y esta ficha parte de la ermita, unos 4 km por encima. Cruza robledales, pasa por el Pozo de la Nieve y recorre el relieve apalachense de cuarcita armoricana que da fama al geoparque, hasta la entrada del helipuerto de la cima, junto a la antigua base militar. Es una ascensión de media montaña exigente pero sin pasos aéreos, que en días claros abre la vista sobre las sierras paralelas de Las Villuercas y, hacia el sur, sobre Guadalupe y su Real Monasterio.
El nombre del GR-117, que pasa junto a la ermita del Humilladero, recuerda al rey Alfonso XI, que cazó en estas sierras: en su libro de la Montería, hacia 1345, dejó escrito que «el valle de Vieja es buen monte de oso en ivierno», según recoge el Geoparque. Hacia el kilómetro 3, un desvío de unos 340 m desde la pista lleva al Arca del Agua, la captación de trampales con la que los monjes de Guadalupe se abastecían de agua «hace siete siglos» (el Geoparque la data en 1350 y dice que sigue funcionando para el pueblo). Ya en el collado de La Portuguesa, el nombre que le da el Geoparque, se conserva el Pozo de la Nieve, donde se almacenaba la nieve caída en invierno para el monasterio; según Guadalupe Turismo, también para los hospitales y la puebla. El Geoparque destaca el Risco de La Villuerca entre sus geositios más notables.
Desde el punto de vista geológico, la cumbre es un aula al aire libre: las crestas de cuarcita armoricana del Ordovícico forman las sierras paralelas, orientadas de noroeste a sureste, que dibujan el relieve de tipo apalachense. En la subida, el itinerario del Geoparque visita un yacimiento de vendoténidos (restos carbonosos de posibles algas), fósiles del Ediacárico que están entre los más antiguos del registro. La analogía con los Apalaches es solo de forma del relieve: sus rocas son muy distintas de estas cuarcitas. El territorio entró en las redes europea y mundial de geoparques en septiembre de 2011 y recibió el título de Geoparque Mundial de la UNESCO en noviembre de 2015, cuando la UNESCO creó ese programa.
En la cima hay una antigua base militar abandonada y un helipuerto que sigue operativo, con edificios de equipos de navegación aérea que funcionan de forma automatizada y a distancia. La carretera asfaltada que sube desde la EX-118 fue cedida por Defensa a la Diputación de Cáceres para uso del Geoparque, pero la cesión termina justo antes de la entrada al helipuerto, así que no hay que dar por hecho que se pueda llegar al pilar del vértice geodésico Villuercas 1 (1.595 m en la base del pilar, según su reseña del IGN), que está en la base. El Geoparque recomienda hacer a pie al menos el último kilómetro. Los últimos metros discurren por una pedrera de cuarcita que conviene pisar con cuidado, sobre todo en el descenso. Complementa bien a las rutas familiares de la Garganta de los Infiernos (Jerte) y al Salto del Gitano de Monfragüe: aquí domina la media montaña y el desnivel sostenido.