El techo de la Serra de Montsant y la cumbre simbólica del Priorat, esa comarca de viñedos sobre pizarra llicorella cuyo vino alcanzó en el año 2000 la Denominació d'Origen Qualificada, la máxima categoría que en España solo comparten Priorat y Rioja. La ruta es una circular al vèrtex geodèsic de la Roca Corbatera (1.163 m) que atraviesa el corazón del macizo de conglomerado: gana la Serra Major, se asoma a la Cova Santa, pasa junto al monolito del Crist de la Sang y corona la cima antes de descender por el Pla del Grau. El Parc Natural recomienda subir por el Grau de Montsant, un viejo camino de bast sin trepada; la variante más transitada, el Grau dels Tres Esglaons, salva en cambio tres resaltes de roca equipados con grapas pero sin línea de vida, y no conviene a quien sufre con la altura.
La ruta arranca en l'Ermita de Sant Joan del Codolar (750 m), un eremitorio que los monjes cartujos levantaron a finales del siglo XVI al pie del cingle, y cuyo nombre alude a los grandes còdols —los bloques desprendidos de la pared— que la rodean y que en algún punto le hacen de techo. Desde allí se sube a la Serra Major: el itinerario oficial del Parc toma el Grau de Montsant (también llamado del Tomaset), un antiguo camino de bast sin pasos de trepada; la variante más recorrida ataca por el Grau dels Tres Esglaons, tres resaltes de roca equipados con grapas pero sin línea de vida que exigen manos y pies y se vuelven resbaladizos con la lluvia.
Arriba, el altiplano encadena los hitos del macizo: el Pla del Moloner (1.050 m) de relieve cárstico, la Cova Santa (1.080 m) —una cavidad de cuatro cámaras y 200 metros de recorrido con tramos sin luz natural donde el frontal es obligatorio— y el monolito del Crist de la Sang (1.108 m), que la Secció Excursionista del Reus Deportiu plantó para el centenario del excursionismo catalán (1876-1976). Una última rampa por la carena lleva al vèrtex geodèsic de la Roca Corbatera (1.163 m), techo del Priorat, desde donde la vista abarca Siurana, los cingles, la Serralada Prelitoral y, en días limpios, els Ports e incluso el Pirineo.
El descenso baja al Pla del Grau (1.038 m) y, por el Camí de la Llisera —parte del histórico camí dels Cartoixans que unía Albarca con la cartuja de Escaladei—, regresa a la ermita. El Parc clasifica el itinerario como moderado y avisa por escrito: «no apto para niños pequeños», no acceder a la Serra Major con niebla y vigilar los caminos pedregosos cuando llueve, porque el conglomerado del Montsant resbala. Nuestra traza GPX sigue la variante de los Tres Esglaons; quien quiera evitar la trepada debe seguir la señalización oficial del Grau de Montsant.