Anatomía y materiales
Un crampón consta de una placa metálica con entre 10 y 14 puntas (típicamente 12), un sistema de fijación a la bota y un antibott de plástico que evita la acumulación de nieve compacta bajo la placa. Los materiales más comunes son acero (más pesado, más duradero, mejor agarre en hielo) y aluminio (más ligero, suficiente para nieve dura pero menos resistente al hielo glaciar).
Las puntas frontales, orientadas hacia delante, permiten progresar en pendiente vertical mediante apoyos de puntera (técnica de "francés" o "alemán"). Las puntas inferiores garantizan agarre en marcha plana o suave pendiente.
Categorías C1, C2, C3
La norma UIAA clasifica los crampones según su rigidez y compatibilidad con botas:
- C1 (flexibles o de correa): fijación de cesta y cinchas, para botas semirrígidas (tipo B1) sin necesidad de welt. Nieve compacta y ascensiones invernales no técnicas (ej. Mulhacén o Veleta en febrero).
- C2 (semiautomáticos): estribo o talonera metálica trasera que engancha en el welt posterior, más puntera de plástico al frente; para botas con welt solo posterior (tipo B2). Alta montaña sin escalada técnica.
- C3 (automáticos): talonera de palanca trasera y arco frontal de alambre, para botas rígidas de alpinismo con welt frontal y posterior (tipo B3). Uso técnico: hielo vertical, escalada en hielo, alpinismo glaciar.
Combinar una bota flexible con un crampón C3 o una bota rígida con un crampón C1 es peligroso: el sistema no fija correctamente y el crampón se suelta en momento crítico. La compatibilidad bota-crampón es la primera verificación a hacer antes de usar el material.
Esa clasificación B1/B2/B3 de la bota es, en realidad, lo primero que hay que resolver: comprar el crampón antes de saber si la bota tiene welt trasero o delantero suele acabar en un modelo que no encaja. La comparativa de botas de alta montaña de invierno repasa esa clasificación con detalle antes de elegir el crampón que le corresponde.
Para quien todavía no tiene crampones, la comparativa de crampones y microcrampones para senderismo invernal distingue los modelos ligeros de once puntas, suficientes para un sendero con hielo puntual, de los C2 de montaña que exige una travesía como la del Mulhacén o el Aneto en invierno.
Cuándo se usan en montaña ibérica
- Pirineo invernal (diciembre-mayo): prácticamente cualquier ascensión a más de 2.500 m, especialmente las "tres miles" (Aneto, Posets, Monte Perdido).
- Sierra Nevada (noviembre-mayo): el Mulhacén, Veleta y la Alcazaba habitualmente requieren crampones fuera del verano. Imprescindibles si hay nieve dura tras hielo nocturno.
- Picos de Europa (diciembre-abril): las cumbres del Macizo Central — Torre de Cerredo, Naranjo de Bulnes — exigen crampones en travesía invernal.
- Sierra de Guadarrama (enero-marzo): Peñalara y Cuerda Larga pueden necesitar crampones en episodios de hielo. Episódico.
- Cumbres canarias: Teide y Roque de los Muchachos esporádicamente con nieve compacta — crampones en kit por si acaso.
Errores frecuentes
- Caminar con crampones en zonas sin nieve: las puntas se desafilan y el caminante puede tropezarse. Quitárselos cuando se cruza un tramo seco.
- Olvidar el antibott: la nieve mojada se apelmaza bajo la placa y reduce la adherencia. Algunos crampones modernos lo llevan integrado.
- Llevar crampones sin saber usarlos: la técnica de progresión (francés con puntas planas, alemán con puntera, mixto) requiere práctica. Empezar con cursos de la FEDME o federación territorial antes de afrontar terreno técnico.
- No combinar con piolet: en pendiente moderada-fuerte, los crampones sin piolet son insuficientes. La regla en alta montaña invernal es ambos o ninguno.
Cuándo bastan las raquetas
Crampones y raquetas resuelven problemas opuestos y se confunden a menudo. El crampón muerde la nieve dura y el hielo; la raqueta reparte el peso sobre nieve blanda y profunda para no hundirse. En una travesía invernal larga es normal llevar ambos y alternarlos según la hora del día. La elección de talla y fijación está desarrollada en la comparativa de raquetas de nieve. Decidir cuál toca en cada tramo depende de si la nieve está todavía dura por el rehielo nocturno o ya reblandecida por el sol de mediodía, tal como explica la guía sobre cómo saber si hay nieve en la ruta antes de salir.