Definición geomorfológica
Un circo glaciar es una depresión en forma de anfiteatro semicircular labrada en la cabecera de un valle por la acción erosiva de un glaciar de circo —el tipo más pequeño y elemental de glaciar de montaña—. La forma resulta de tres procesos combinados durante decenas de miles de años de actividad glaciar:
- Erosión por arranque (plucking) en la pared trasera, donde el hielo se congela a las rocas, las fractura y las arranca al moverse.
- Erosión por abrasión en la base, donde los cantos atrapados en el hielo pulen y rebajan el fondo rocoso.
- Meteorización por gelifracción sobre las paredes superiores, que se fragmentan por el ciclo hielo-deshielo y aportan derrubios al glaciar.
El resultado típico es un anfiteatro de paredes verticales o subverticales en la cabecera, fondo plano o suavemente cóncavo con depósitos morrénicos y un umbral rocoso elevado al pie que delimita el circo del valle inferior. Cuando el glaciar se retira, el circo queda como una cuenca cerrada que frecuentemente alberga un lago glaciar o tarn.
Estructura típica de un circo
Un circo glaciar bien conservado presenta estos elementos identificables:
- Pared o cabecera — el muro vertical en el extremo más elevado, frecuentemente coronado por una arista o cresta que separa circos contiguos.
- Cubeta de sobreexcavación — el fondo cóncavo donde la erosión fue máxima, con depósitos morrénicos.
- Umbral — el escalón rocoso elevado al pie del circo. Cuando el glaciar fluye más allá de él, talla un valle en U.
- Lago glaciar (tarn) — embolsado en la cubeta tras la retirada del hielo. La Laguna Grande de Gredos, las Lagunas de Peñalara, o la Laguna de la Mosca, al pie del Mulhacén en Sierra Nevada, son ejemplos clásicos.
- Aristas y horns — cuando dos o más circos contiguos retroceden hasta unirse, forman crestas finas (aristas) y picos piramidales (horns), el modelo alpino del Cervino.
Ejemplos icónicos en España
Los circos glaciares mejor conservados de la península se distribuyen por las cuatro grandes cordilleras:
- Pirineos — Circo de Pineta, en el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido: paredes de más de mil metros por las que se descuelga la cascada del Cinca y, encima, el Balcón de Pineta con el ibón de Marboré, según el MITECO; circos de Aigüestortes con sus estanys. En la vertiente francesa, el Cirque d'Estaubé.
- Picos de Europa — Vega de Urriellu al pie del Naranjo, Hoyos del Llambrión, Vega de Liordes. El relieve kárstico se superpone aquí al glaciar.
- Sierra Nevada — Hoya del Mulhacén con la Laguna de la Caldera al fondo; Corral del Veleta, considerado el circo más meridional de Europa con relictos de hielo permanente; Circo de Siete Lagunas.
- Sistema Central — Circo de Gredos con la Laguna Grande al pie del Almanzor (el circo glaciar más extenso del centro peninsular); el macizo de Peñalara en la Sierra de Guadarrama, que reúne varios circos y humedales, con la Laguna Grande de Peñalara (2.019 m) en el principal. El Circo de las Cinco Lagunas, por su parte, es una formación distinta situada en Gredos (cabecera de la Garganta del Pinar).
Importancia para el senderismo
Los circos glaciares son destinos de senderismo de primer nivel: combinan paisaje espectacular (paredes verticales, lagos transparentes, vegetación subalpina) con accesibilidad relativa desde refugios de montaña. Las rutas clásicas a la Laguna Grande de Gredos, la Vega de Urriellu en Picos de Europa o la Laguna de la Mosca, al pie del Mulhacén, son puertas de entrada para entender la huella del cuaternario en la alta montaña ibérica. Su conservación está habitualmente protegida bajo figuras autonómicas (parque natural) o nacionales (parque nacional), con normas de pernocta propias de cada parque, que en algunos casos admiten el vivac por encima de una cota, y que prohíben alterar el fondo rocoso o las morrenas.
La misma forma que lo delata como glaciar explica por qué el circo es, cada invierno, el último rincón de la ruta en quedarse sin nieve: es una hoya en sombra —en la Península muchos miran al norte o al nordeste—, recibe poco sol y acumula la nieve que el viento arrastra desde las cumbres. Por eso se puede llegar con el valle limpio y encontrar nieve dura o hielo en las laderas del circo a primera hora, y sus paredes empinadas son terreno de aludes. Antes de una salida entre otoño y primavera, la guía para saber si hay nieve en la ruta ordena las fuentes que conviene mirar —predicción de montaña, boletín de aludes, webcams y refugios—, y la comparativa de crampones y microcrampones explica qué sirve para cada tipo de nieve.