La cumbre más alta de Galicia no está en la costa ni en Os Ancares, sino en la esquina oriental de Ourense, donde la Serra do Eixe —Sierra del Eje— levanta varias cimas por encima de los 2.100 metros en la frontera con Zamora. Peña Trevinca (2.127 m) corona un macizo de cuarcitas paleozoicas modelado por los glaciares cuaternarios, que dejaron circos, morrenas y lagunas glaciares como la Lagoa da Serpe. El Instituto Geográfico Nacional la registra como el vértice geodésico más elevado de la comunidad. Se sube por la vertiente ourensana desde la Cantera del Carmen, a la que se llega por la carretera del puerto de Fonte da Cova.
La ruta arranca en la Cantera del Carmen (1.698 m), un aparcamiento entre las pizarreras al que se llega tras conducir unos 3,6 kilómetros de pista desde el puerto de Fonte da Cova (1.850 m) —final de la OU-122, donde funcionó una estación de esquí entre 1975 y poco después y donde hoy hay un refugio-hostal—. Desde la cantera, una pista minera y luego el cordal de la Serra do Eixe llevan hasta la cima: son unos 17 kilómetros de ida y vuelta con cerca de 800 metros de desnivel acumulado, no la jornada corta que a veces circula por internet. Si la pista está cerrada y hay que aparcar en el puerto, la ruta se alarga hasta los 24 kilómetros.
Desde la cima, la panorámica abarca el Lago de Sanabria al este —el mayor lago de origen glaciar de la Península Ibérica—, los valles del Sil y del Jares al oeste, y en días claros las crestas de la Sierra de la Cabrera y el Teleno (2.183 m). A los pies del macizo, en Carballeda de Valdeorras, el Teixadal de Casaio es uno de los tejedales (bosques de Taxus baccata) más extensos y singulares del noroeste peninsular.
La vertiente ourensana está protegida como Zona Especial de Conservación y ZEPA «Pena Trevinca» (ES0000437, 22.511 hectáreas dentro de la Red Natura 2000), mientras que la zamorana pertenece al Parque Natural del Lago de Sanabria y Alrededores. En agosto de 2025 un incendio afectó a la zona de Trevinca: conviene informarse del estado de las sendas y la vegetación antes de subir. Las canteras de pizarra y los proyectos eólicos siguen presionando un macizo de alto valor.